Durante el embarazo, los ligamentos y las articulaciones están sometidos a grandes presiones.
El cambio del centro de gravedad debido al mayor tamaño del útero puede afectar a las posturas, y si no tiene cuidado al levantar objetos o llevar bolsas pesadas, por ejemplo, padecerá dolores de espalda innecesariamente.
- Mala postura:
- La espalda se arquea debido al volumen del vientre.

Buena postura:
- La cabeza y la columna vertebral están alineadas; los hombros permanecen caídos y relajados.
- Baje los hombros y échelos hacia atrás.
- Eleve pecho y tórax.
- Intente mantener la espalda tan recta como le sea posible.
- Meta los glúteos.
- Doble ligeramente las rodillas.
- Separe un poco los pies.













